jueves, 21 de marzo de 2013

Mixtamal





NADA TENGO QUE HACER, MÁS QUE CHINGAR A MI MADRE, A MI SOLEDAD Y MIEIRA... A NADA MAS, O DADOR DE VIDA, INSPIRAME PARA PODER LLEGAR, SER, VIVIR, NEGAR, NADAR, AFIRMAR, SUSPIRAR, BIENMORIR Y AMAR.... O DADOR DE VIDA, A ONDE TE ENCUENTRAS, Q NO SEA EN TODOS LADOS, O TE HACES OJO DE HORMIGA, Q NO T EPUEDA VER, Q NO SEA EN EL MISTERIO, QUE NO TE PUEDO ENCONTRAR, OH GRAN DADOR DE VIDA, SEÑOR, SEÑORA, MUÉSTRANOS LA GUÍA DEL AMANECEIR, DEL PERRO NEGRO QUE ENGAÑA AL MIKKU', DEL PERRO BLANCO QUE ENCARNA EL NO SE QUE, PORQUE YA PASO, YA SE FUE, O NUNCA FUE... AY AMOR  A ONDE ESTAS, Q NO TE VAS, Q NUNCA ESTAS, Q NUNCA LLEGAS, NOMAS TE APEGAS A MI ALMA, SIN QUERERME, SIN QUE TU QUIERAS, PORQUE TU YA NO MIRAS, SIENTES C AMOR, ESTE DEVENIR, ESTE ACONTECER, YA NO MIRAS, ESTE EL QUEHACER, DEL Q SE DEJO LLEVAR, MESER Y ADORMECER, AMAR, QUERER, ODIAR, COMER, MASTICAR, DIGERIR, LUEGO CAGAR Y OLVIDAR... AQUEL Q YA NO MIRA, AUNQ TE MIRA, Q NO RESPLANDECE, AUNQUE DICE Q TE MERECE, AQUEL QUE NO MERECES, AUNQUE HASTA YO DIGA QUE RESPLANDECES... TE DESVANECES, ME DESHAGO, TE DESHICISTES; ME CUECE, ME ESCUECE, ME DUELE, ME HIERE, TE VAS, TE VIENES, TE ESTIRAS, TE MESES... PORQUE DIAS, AÑOS Y MESES, NO BASTAN PARA QUE NOS DEJE, LA SOMBRA DEL AMOR, CANDOR DEL HOGAR, CIELO, ESTRELLA, SOL, LUNA, VIENTO, MAR, LUZ Q RESPLANDECIÓ, YA VALIÓ, YA SE FUE, MI QUERER, MI AMAR, MI PERMANECER... YA NO PERMANEZCO POR QUERER, NI QUIERO PA PERMANECER, PERMANEZCO SIN LUZ, SIN SANGRE, SIN MIEL NI HIEL, Y AUNQUE SEA HIEL, NO FLUYE EN TU SER,  EL NO QUERER, EL NO LA MIEL DEL DADOR ETERNO, DEL ETERNO AMANECER, DE LA LUZ DEL NIÑO ANTE EL OCASO O EL SOL NACER, SEMPRE RESPLANDECER, AL FINAL, HASTA EL FINAL REHACER, RECREAR, NO MORIR, NO MIRAR, NO SOÑAR, SOÑAR Y MIRAR, VOLVER Y ABRAZAR, SENTIR Y REHACER, LO Q SE HA DADO A  DESHACER, TRENZAR LO Q ESTA DESHECHO, COMER LO QUE QUE ESTA BIEN HECHO, VOMITAR EL DESHECHO... OLVIDAR EL DESPECHO, DESPERTAR AL DERECHO, DE TENER SIEMRPE EN EL PECHO, EL AMOR, CARIDAD Y DULZURA, LA PASION Y EL MISTERIO, LA FLOR SOBRE LA MUERTE, PARIDA LA FLOR POR LA MUERTE, CIMA SOBRE SOBRE EL MUNDO, LÍMITE, ABISMO ANTE EL DESPEÑADERO...
YO NO SE, Q CHINGAOS VO A SABER YO...

jueves, 21 de junio de 2012

Han pasado ya los años, han caído ya las hojas, han corrido ya las lunas, sin alcanzar a los soles jamás.. y yo sigo aquí, hoy mismo y en ninguna parte.
Prisionero de algo que nunca pasó, (ay dolor) encadenado
al aroma fantasma de una yerba de olor.. quizás dos.

Mi corazón lo anhela, las flores, los cantares y gozares
floridos, su yerba de olor, su china nomas su china, su mami
nomas su amor.

Khorshid, así lo anhela el corazón, Mäh, las
dulces cosquillas, de risas de flores teñidas, de manos con
chispas mágicamente venidas e idas... como el mar, como la
espuma del Mar, así viene, así se va... pero... el Mar está
seco.. el estero florido no ha reverdecido, mi alma está
seca, mi ser se ha envilecido.
Chaparra namás chaparra, chaparra namás pasión
El fuego nomás el fuego, el fuego nomás del dios.
Jilote, nomás jilote, jilote namás en Flor
...

jueves, 3 de mayo de 2012

Mi Mexihco... vieja ciudad de agua, piedras, hierro y ríos entubados, antigua ciudad paraíso, caída por el hechizo, ciudad de templos y palacios, de blanco resplandeciente tornado en gris de humo y aceite, de mosaicos de turquesas cambiados por expendios de hamburguesas... Tan imponente, bonita, fea, terrible, portentosa, horrible y preciosa, tejido de pueblos antiguos y pretendida homogeneidad, modernidad insustentable que día a día sojuzgas y ahogas más y más, a esta cuenca legendaria, Mexihco de mil palabras... "Progreso" que has sojuzgado, la tierra, los pueblos, la raza, de toda la humanidad, has querido hacer masa rasa.
Con todo y con nada, ajorca preciosa o aglomeración monstruosa, con todo y todo, con todo y nada, así te quiero Mexihco, mi Mexihco rodeado de inmensas montañas, tejido en complejas marañas, Ombligo de la Luna, Ombligo del Mundo, así te quiero y así te he odiado, pero en mí el rencor no ha quedado. Ombligo de la Luna, Ombligo del Mundo, vieja ciudad de ciudades y pueblos. Mexihco, mi Tlatelolco, mi Tenochtitlan, mi Xochimilco; Mexihco de mil demonios, tierra santa, tierra de oprobios, tierra fértil y tierra nada, mi cuna, mi madre, mi bien amada...

El proyecto de descolonización epistémica conlleva una desconexión tanto de la teoría de derecha como de izquierda producida desde la experiencia social de la zona del ser que son ciegas hacia la experiencia social, cultural, de vida - existencia de la zona del no-ser.


Mientras la comprensión se da sobre todo en lo concreto, lo analógico, la intuición global y lo subjetivo, la explicación se desenvuelve principalmente en lo abstracto, lo lógico, lo analítico, lo objetivo; por lo tanto es requerimiento que exista una dialógica coherente entre estas esferas y para ello es requerimiento el análisis y las explicaciones holísticas, complejas. “Todo lo que depende de la comprensión también puede depender legítimamente de la explicación, a condición de que ésta no ahogue a la comprensión. Pues, mientras que la explicación introduce en todos los fenómenos las determinaciones, reglas, mecanismos, estructuras de organización, la comprensión nos restituye los seres, los individuos, los sujetos vivientes. […] Ahora bien, esta comprensión debería, podría abrirse a todos nuestros congéneres, a nuestros «hermanos humanos»; debería poder superar, no sólo la cara oscura de la subjetividad, que es desprecio y odio, sino también la cara gris de la objetividad, que es indiferencia; una y otra nos impiden comprender  […;] negar la comprensión a los demás, es negarles la subjetividad, y por ello mismo negar el derecho a la autonomía, a la existencia incluso” (Morin. 1987: 165).
Al estudiar una cultura distinta, ¿Cómo se puede tener una comprensión plena y seria de sus creencias, de su sabiduría, de sus conocimientos, si no confiamos ni en la cosmovisión que sustenta esos conocimientos y esa sabiduría, ni en los conocimientos y sabiduría que sustentan aquella cosmovisión? Por ende, la comprensión necesita también la explicación de la comprensión y la misma comprensión de la comprensión.
Lo que ha hecho la ciencia positiva contemporánea, basada en la razón aislada, y no en el intelecto puro, completo, si no es llanamente negar de lleno e injuriar al otro, es descalificar el problema mismo, al afirmar cómodamente que ella no opera en función de conocimientos que son ajenos a sus métodos, arguyendo que de ser así perdería su carácter científico (racionalizante-positivista). “La objetividad y la subjetividad del conocimiento no dependen de dos compartimientos distintos ni de dos fuentes diferentes, sino de un circuito único en el que van a distinguirse y después a oponerse eventualmente, nutriendo cada uno principalmente uno de los dos pensamientos. Este circuito único es un bucle generativo, que aquí hemos llamado Arkhe-Espíritu, donde se forma la representación y el lenguaje” (Id: 187).
La comprehensión del mundo es mucho más amplia que la comprensión occidental del mundo.
Dependiendo de las diferentes historias coloniales en diversas regiones del mundo, la jerarquía de superioridad/inferioridad sobre la línea de lo humano puede ser construida con categorías excluyentes diversas; el racismo puede marcarse por color, etnicidad, lengua, cultura o religión.
La descolonización epistémica implica desconectarse del eurocentrismo. El racismo epistémico es una jerarquía de dominación colonial donde los conocimientos producidos por los sujetos occidentales (imperiales y oprimidos) dentro de la “zona del ser”[1] son considerados de por sí como superiores a los conocimientos producidos por los sujetos coloniales no-occidentales en la zona del no-ser[2], que aquí realmente es la del ser profundo. “La pretensión es que el conocimiento producido por los sujetos pertenecientes a la zona del ser desde el punto de vista derechista del ‘Yo’ imperial o desde el punto de vista izquierdista del ‘Otro’ oprimido occidental dentro de la zona del ser, es automáticamente considerado universalmente válido para todos los contextos y situaciones del mundo […] Cuando  los sujetos coloniales que habitan la zona del no-ser adoptan de manera acrítica y exclusiva la teoría social producida desde la experiencia del “Otro” en la zona del ser sin tomar en serio la teoría crítica producida desde la experiencia del ‘No-ser Otro” en la zona del no-ser, se someten a una colonización mental subordinada a la izquierda occidentalizada” (Grosfoguel. 2011). El proyecto de descolonización epistémica conlleva una desconexión tanto de la teoría de derecha como de izquierda producida desde la experiencia social de la zona del ser que son ciegas hacia la experiencia social, cultural, de vida - existencia de la zona del no-ser.
La racionalidad occidental colonialista es “indolente, perezosa. Es una racionalidad que no se ejerce mucho, no tiene necesidad de ejercitarse bastante”; se requiere de “una crítica a la razón indolente, perezosa, que se considera única, exclusiva, y que no se ejercita lo suficiente como para poder mirar la riqueza inagotable del mundo […] el mundo tiene una diversidad epistemológica inagotable y nuestras categorías son muy reduccionistas” (De Sousa Santos. 2006). La razón indolente deriva en el desperdicio de la experiencia, de la experiencia humana, cultural, histórica y social, lleva a lo que los ayuujk llaman tuntïkëë’yïn, ‘trabajo perdido’.


[1] La del occidente u occidentalizados, dentro de la que se reconoce la humanidad a los que viven acorde a la colonialidad del poder.
[2] Donde viven aquellos sujetos situados por debajo de la línea de lo considerado humano (Fanon. 2010); a quienes se les niega la subjetividad y por ende la existencia, por más que el discurso político insista en una integración armónica, y no en una asimilación y negación de la existencia en cuanto seres con una visión del mundo, historia, pensamiento y forma de concebir y aprehender el cosmos y el conocimiento distintas a la hegemónica occidental.
“Ntukmëjää’wïp ntukjantsyjää’wïp ëts ja Yïkjujyky’ätpï, ku ëts xyïkjujyky’aty, xyïkkajypyxy, xyïkmatyä’äky, xyïktsëënï, xyïktanï, xyïknaxy, xyïktëkkï, xniki’iy, xnïxäjy”.

La traducción es complicada por la profundidad y polisemia de los conceptos, pero podemos aproximarnos de la siguiente manera:

“Yo le delego mi grandeza, sin duda alguna, al Dador de Vida, por otorgarme la vida, por permitirme hablar, dialogar, por permitírmelo a diario. Por hacerme andar, transitar , por ayudarme, por protegerme, por cobijarme”.

Oración Ayuujk/Mixe de agradecimiento al (la) Dador(a) de Vida.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Estela 1 de la mojarra. La Mojarra es un poblado cercano al yacimiento arqueológico de Tres Zapotes, que fue una de las más importantes poblaciones olmecas (proto mixe-zoques) durante el Preclásico Tardío mesoamericano. La estela fue trasladada de La Mojarra —donde sus pobladores llamaban El Indio a este importante monumento— a la ciudad de Xalapa, donde se exhibió en el Museo de Antropología de la capital veracruzana hasta 1995, cuando iba a ser expuesto y accidentalmente se descubrió una nueva serie de glifos que habían pasado desapercibidos.

El monolito de basalto tiene una altura de 198 cm y pesa cuatro toneladas. En su superficie se encuentran esculpidos alrededor de 535 glifos que corresponden a la llamada escritura epi-olmeca o istmiana, propia de una tradición de filiación etnolingüística Mixe-Zoque; esta escritura ideográfica y logográfica antecede a las mayas y zapotecas. Tanto en contenido como en la cronología, la Estela 1 de La Mojarra es similar a la Estatuilla de Tuxtla. Por las fechas que lleva inscritas —correspondientes, se ha determinado, a la mitad del siglo II d. C.— y por las dimensiones mismas del texto, la Estela 1 de La Mojarra ocupa un lugar importante como uno de los testimonios más antiguos y completos de que haya noticia en el mundo mesoamericano anahuaca precolombino.

Disquisiciones: Para hablar del mito, fundamento de lo real... Fragmento de la tesis de un servidor sobre los ayuujk jää'äy, los mixes de Oaxaca... el tema, problema y realidad del mito es algo que aún no se ha resuelto y quizás no se resolverá; tema que siempre genera polémica y deja ver posturas muy distintas...


Mythos. Aquello con que se construye la realidad. El discurso de la comprensión de un espíritu que se adhiere al mundo y lo siente desde el interior
Me parece pertinente dedicar un apartado a la definición de esta palabra clave. Hasta ahora he buscado alejarme un tanto del término mito, debido a la carga de “mentira” que actualmente posee esta palabra, pero si nos atenemos a su etimología y a una definición adecuada, en realidad resulta útil, aplicable a, y fundamental en la realidad estudiada.
 El μθος –mythos-, griego refiere algo dicho, palabra, conversación, relato, cuento…[1] Los autores que contribuyen con su conocimiento, con su palabra a esta investigación, frecuentemente utilizan el término, y a veces uno mismo tiene que utilizarlo. Para que no quepa confusión, deseo definir, delimitar –apoyándome en el conocimiento, en la palabra que han proferido algunos autores, pensadores, así como en el propio entendimiento- el concepto de mito acorde a lo que refiere y expresa dentro del presente esquema epistémico, que nada tiene que ver con mentira, como lo ha pretendido ver el pensamiento empírico racional moderno, que “no ha visto en el símbolo nada más que evocación poética, en el mito nada más que ilusión y puerilidad, en la magia nada más que superstición o superchería. Ha sido necesaria la ampliación y la autocrítica del pensamiento crítico para que éste necesitara interrogarse acerca de la universalidad, el sentido y la profundidad del pensamiento mitológico. Pero el misterio del mito invade a quien lo considera del exterior siendo que, desde el interior, este mito no es vivido como mito, sino como verdad” (Morin 1987: 169). 
Mircea Eliade, define al mito como una historia sagrada que narra un acontecimiento sucedido durante un tiempo primigenio, en el que el mundo no tenía aún su forma actual. Los acontecimientos de la naturaleza que se repiten periódicamente se explican como consecuencia de los sucesos narrados en el mito, y viceversa. Sin embargo, no todos los mitos se refieren a un tiempo "primero", también pueden abordar sucesos acontecidos después del origen, -aunque en numerosas ocasiones se incorporan de hecho con el mito genésico, como el nacimiento de KonkËy o Ce-Ácatl Quetzalcóatl- pero que destacan por su importancia y por los cambios que trajeron. En Mesoamérica, donde todo está integrado, mito e historia es lo mismo, al igual que creer y saber; los sucesos aurorales de los que habla Eliade, se repiten constantemente como espejo en la historia humana, y ésta es incorporada al ámbito del “tiempo mítico”, al ámbito de lo sagrado. Balandier (1975: 72) habla sobre una relación formal entre mito e historia, en la medida en que: “Toda narración histórica combina en su discurso algo de mythos  y de logos[2], no siendo infrecuente que el primero tienda a predominar”. Nacen juntos del lenguaje, y después se distinguen, Logos se convierte en el discurso racional, lógico y objetivo del espíritu que piensa un mundo que es exterior a él; Mythos constituye el discurso de la comprensión subjetiva singular y concreta de un espíritu que se adhiere al mundo y lo siente desde el interior. “Al igual que el símbolo, el mito lleva en sí una fuerte presencia singular y concreta; al igual que el símbolo, expresa relaciones analógicas y hologramáticas […] contiene coagulum de sentido; al igual que el símbolo puede contener una verdad oculta, incluso diversos niveles de verdad, estando más ocultos los más profundos; al igual que el símbolo, se resiste a la conceptualización y las categorías del pensamiento racional/empírico […] al igual que el símbolo, ejerce una función comunitaria y, aun más, podemos preguntarnos si una comunidad humana es posible sin cimientos mitológicos” (Morin. 1987: 173). El mito encadena símbolos, relatos, en una secuencia legendaria[3].
Existen paradigmas en el pensamiento mitológico, Edgar Morin define dos:
 El paradigma antroposociocósmico o de la inteligibilidad por lo viviente, y no por lo físico, por lo singular y no por lo general, por lo concreto y no lo abstracto. Un paradigma de inclusión recíproca y analógica entre la esfera humana y la esfera natural o cósmica. De ahí deriva que el universo dispone de caracteres antropomorfos y que recíprocamente el hombre dispone de caracteres cosmomorfos. En el relato mítico operan siempre entidades vivientes que, en sus actos concretos y en sus eventos singulares, crean el mundo, suscitan todos los fenómenos y hacen historia. “El mito no es una «explicación» del mundo; elucida oscuramente, habla oracularmente y, por lo demás puede ser por ello reinterpretado sin cesar” (Id: 175), como hemos existen variados ejemplos (el mito de Sol y Luna, la Koots Jää’y -gente de la obscuridad- y Jaxyëëw -Venus-, que se integra con el nacimiento y muerte de Cristo, así como con el pasado prehispánico en cierta manera; el mito de KonkËy y Tajëëw/Në’okmë, que se integra al Génesis ayuujk mismo, y se convierte en un hombre-dios-guerrero que se hace presente y pelea por su gente desde la prehispanidad hasta el México “moderno”, etc.). El segundo es el paradigma de la unidualidad, o principio semántico generalizado, que elimina todo lo que carece de sentido y le da significación a todo lo que ocurre. Todos los eventos son signos y mensajes que piden y obtienen interpretación. El universo mitológico es un emisor de mensajes y cualquier cosa natural o humana es portadora de símbolos. “En ese sentido, el pensamiento mitológico se caracteriza por una proliferación semántica y un exceso de significaciones” (Ibíd.). El pensamiento mitológico ordena su visión del hombre, de la naturaleza, del mundo, a partir de estos dos paradigmas claves; su conjunción “produce «nudos gordianos» en los que se asocian estrechamente para constituir las grandes categorías del pensamiento mitológico, en primer lugar la de lo divino y el sacrificio[4]” (Id: 177).
Al respecto, René Guénon afirma que las interpretaciones modernas materialistas sobre las antiguas doctrinas, tradiciones, constituyen un error. Refiere, ejemplificando, que los símbolos o los mitos nunca han tenido la función de explicar el movimiento de los astros, sino que más bien se encuentran en ellos figuras inspiradas en ese movimiento y destinadas a expresar analógicamente algo muy distinto, pues las leyes de aquel traducen físicamente los principios metafísicos de los que depende. “Lo inferior puede ser símbolo de lo superior, pero a la inversa es imposible.” (Guénon. Id: 19). Cual toda la historia y cultura mesoamericanas, que espejean los acontecimientos cósmicos, una y otra, y otra vez. Como los abuelos mixes afirman, su sistema social, religioso, político, etc., es devenido de Poj-Anääw, de Konk’ëy, de los Appë. Es un reflejo del mundo divino, donde las divinidades tienen una jerarquía rotativa y ocupan cargos tal como aquí en la tierra; desde la organización suprema de los “dioses”, hasta aquella de los diversos seres de la Montaña, de la Tierra Inmensidad; animales, seres etéreos, árboles, rocas, meteoros…
“El mito es conmovedor. Se dirige a la subjetividad, concierne al temor, la angustia, la culpabilidad, la esperanza y les aporta respuestas. De este modo, para Eliade, el mito es esencialmente integración del hombre en el cosmos” (Morin. Id: 178). “El mito no depende tanto de un pensamiento arcaico superado cuanto de un Arkhe-Pensamiento que sigue estando vivo. Procede de lo que se podría denominar el Arkhe-Espíritu […] Espíritu-Raíz que, en conformidad con el sentido fuerte del término Arkhe, corresponde a las fuerzas y formas originales, principales y fundamentales de la actividad cerebro-espiritual, allí donde los dos pensamientos todavía no se han separado” (Id: 184); por tanto, el mito expresa un eterno retorno a la aurora de la humanidad, al tiempo primigenio, a los estados de conciencia que alcanzan los chamanes y los sabios, a los lugares donde sólo acceden aquellos y los héroes legendarios.
Miguel Alberto Bartolomé da otra definición que me parece también muy acertada y comprehensiva, complementaria a las anteriores. El mito, es “fundamento ontológico de lo real, en la medida que lo que una cultura define como su realidad sólo cobra un sentido trascendente en tanto se vincula a la legitimidad sagrada que le ofrecen los mitos.” (Bartolomé. Id: 82).
El mito, lo mismo que el lenguaje, son fuerzas creadoras del mundo significativo, además de cimientos, material con el que se construye, o se hace tangible el cosmos. Gradualmente las formas simbólicas han dejado de ser consideradas imitaciones o disfraces de la realidad (por el pensamiento moderno de corte occidental); en verdad constituyen órganos de la realidad ya que son las únicas que permiten su captación intelectual[5]. El mito y el lenguaje, son fundamentales para la construcción mental del mundo considerado “objetivo” (Id: 83).
Hay que destacar que los mitos que formaban parte de los sistemas religiosos de los pueblos de Oaxaca y Mesoamérica, fueron en su mayor parte suplantados por los mitos de la religión católica impuesta, razón por la cual muchos se han perdido o dejaron de ser considerados relatos verídicos, para convertirse en folclor. Este proceso se denomina desacralización del mito. Esta realidad para muchos pueblos, no lo es en buena medida para los ayuujk jää’äy pues los mitos sustentadores de la religión y la cosmovisión han evolucionado y se han adaptado a los cambios histórico-culturales, sin perder su esencia primordial, siguen bien presentes y operativos, al menos una parte importante de ellos; son sustentadores de la vida, realidad, cosmovisión, religión y sistema de los mantenimientos autóctonos.


[1] Por razones prácticas,  no profundizaré más que lo necesario, en su antigua carga semántica, pragmática, axiológica.
[2] Λόγος -lógos-, en griego antiguo también denota discurso, oración, al igual que historia, estudio, palabra y razón. En realidad mythos y lógos son conceptos cercanos, que parecieran traslaparse semánticamente, aunque quizás la diferencia fundamental radica en la finalidad; acorde a la filosofía clásica se afirma que existe en el mito un sentido religioso que el logos contrastará tratando de aclarar desde una razonable incertidumbre (metafísica) y proponiendo luego su propio paradigma universal. Ambos son también modos o métodos de operar sobre la realidad, para cosificarla o entenderla.
[3] Legenda: lat.  “Lo que debe ser leído”.
[4]Categorías fundamentales para los pueblos mesoamericanos.
[5] Sea recordado, entendiendo el intelecto en todas sus cualidades y vasta extensión.